Los ganglios linfáticos son un tipo de tejido llamado tejido linfoide. Están formados por células que ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones. Son parte del sistema linfático, una red de ganglios y vasos parecidos a las venas. Por estos vasos circula un líquido llamado linfa, que transporta células que combaten las enfermedades.
La inflamación de los ganglios linfáticos por el VIH puede ocurrir en diferentes etapas de la infección. Es común durante la etapa aguda, cuando aparecen los primeros síntomas después del contagio. Más adelante, en la etapa avanzada conocida como síndrome de inmunodeficiencia adquirida o sida, los ganglios también pueden inflamarse debido a infecciones oportunistas (enfermedades que atacan cuando el sistema inmunológico está debilitado) o ciertos tipos de cáncer como el linfoma.
Durante la primera etapa de la infección por VIH (infección aguda), suele presentarse inflamación de los ganglios linfáticos. Los ganglios se inflaman por la respuesta del sistema inmunitario (sistema de defensa) contra el virus y se manifiestan como bolitas o bultos pequeños que no duelen al tocarlos. Como mencionó un miembro de myHIVteam, “Tuve sarpullido y ganglios linfáticos inflamados cuando me infecté por primera vez. Es tu sistema inmunológico el que reacciona a la infección por VIH”.
Los ganglios pueden inflamarse en diferentes partes del cuerpo:
En algunas personas, la inflamación ocurre en varios de estos lugares al mismo tiempo. A esto se le llama linfadenopatía generalizada. Aunque los ganglios también existen en zonas internas del cuerpo, como el abdomen o el pecho, estos no se pueden ver ni tocar fácilmente.
En la etapa temprana de la infección por VIH, la inflamación de los ganglios suele estar acompañada de otros síntomas, que tienen una duración que va desde varios días hasta algunas semanas. Los síntomas pueden ser leves o confundirse con otras infecciones que presentan síntomas similares. Estos síntomas pueden incluir:
Los ganglios linfáticos inflamados son un síntoma que puede aparecer en cualquier etapa del VIH. Además, los ganglios linfáticos pueden inflamarse por diversas razones, las cuales se dividen en causas infecciosas y causas reactivas.
Las infecciones son provocadas por microbios. Por un lado, las causas infecciosas incluyen infecciones oportunistas causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos:
Las causas reactivas de la inflamación incluyen tanto la respuesta del sistema inmunitario ante el propio VIH como otras condiciones.
En las personas que viven con VIH, la inflamación puede deberse a la enfermedad de Castleman. En esta condición, los glóbulos blancos en los ganglios linfáticos se multiplican más de lo normal, causando inflamación. La enfermedad puede presentarse en una sola parte del cuerpo (forma localizada) o en varios grupos de ganglios linfáticos al mismo tiempo (forma multicéntrica). Sus síntomas incluyen:
La forma multicéntrica es más común en personas con VIH y suele ser más grave. Esta forma puede estar relacionada con un virus llamado herpesvirus humano tipo 8 (HHV-8). Aunque la enfermedad de Castleman no es muy común, las personas con VIH tienen mayor riesgo de desarrollarla.
Por otro lado, la inflamación en las personas con VIH también puede resultar de la enfermedad de Kikuchi-Fujimoto. En general, esta condición se presenta en los ganglios linfáticos del cuello. Entre sus síntomas están la fiebre y la inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos. También, pueden aparecer síntomas similares a los de la infección aguda por VIH, como:
Esta enfermedad es muy rara, y aunque se ha documentado en algunas personas con VIH, no se considera común.
Tanto la enfermedad de Castleman como la enfermedad de Kikuchi-Fujimoto pueden ocurrir en personas que viven sin VIH y tienen un sistema inmunitario debilitado.
Si usted o un ser querido que vive con VIH presenta ganglios linfáticos inflamados, es recomendable que visite a su médico. En especial, si la inflamación no desaparece en algunos días o unas pocas semanas, o si está acompañada de otros síntomas, por ejemplo, sudores nocturnos, fiebre o pérdida de peso.
Asimismo, es importante hablar con su médico si tiene inflamación en los ganglios linfáticos junto a otros síntomas al iniciar o cambiar sus medicamentos antirretrovirales. Es fundamental que sus médicos evalúen la aparición de cualquier ganglio inflamado, ya que esto resulta de gran ayuda para entender cómo evoluciona la infección y conocer el estado en el que se encuentra su sistema inmunitario. Además, permite identificar de manera oportuna cualquier problema de salud, como pueden ser las infecciones oportunistas.
Las pruebas de detección son muy importantes para lograr el diagnóstico preciso de la infección por VIH. Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento con la terapia antirretroviral a tiempo, lo cual reduce el daño al sistema inmunitario, ayuda a prevenir complicaciones de salud, disminuye el riesgo de transmisión del VIH a otras personas y mejora la calidad y la esperanza de vida de las personas que viven con la infección por VIH.
Si usted o un ser querido vive con la infección por VIH y presenta cualquiera de los síntomas mencionados en este artículo, se recomienda que hable con su médico. También, si piensa que ha estado expuesto al VIH o cree que podría estar en una situación de alto riesgo. Los médicos podrían solicitarle análisis de sangre e información sobre sus relaciones sexuales para evaluar mejor su caso.
En myHIVteam, encontrará una red social para personas que viven con la infección por VIH y para sus seres queridos. Aquí, más de 43,000 miembros brindan su apoyo respondiendo preguntas, aconsejando y compartiendo su experiencia con otras personas que entienden cómo es vivir con el virus de la inmunodeficiencia humana.
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