¿Sabía que se puede transmitir el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) al tener relaciones sexuales, incluso si no hay eyaculación? Esto se debe a que el líquido preseminal también puede tener el virus. El riesgo depende de cuánta cantidad del virus tenga la persona (carga viral) y del tipo de actividad sexual que se haga. Además, algunas prácticas sexuales pueden tener una probabilidad más alta de transmisión que otras.
Lo cierto es que, inclusive al día de hoy, circula mucha desinformación acerca de la manera en la que se transmite el VIH, y cuando se contrae, aún se puede experimentar miedo y estigma. Pero ahora, gracias a los avances en la medicina, entendemos mucho mejor cómo funciona este virus y cómo se transmite.
El VIH se transmite a través de fluidos corporales específicos. Solamente el semen, las secreciones vaginales, el moco cervical, la sangre y la leche materna tienen una cantidad suficiente de virus. La transmisión sucede cuando cualquiera de estos líquidos con el virus entra en contacto con tejidos blandos recubiertos por mucosa, como los de la vagina, el pene o el ano, y de ahí pasan a la sangre, o directamente a través de una inyección.
Por otro lado, otra forma de transmisión es cuando se comparten jeringas al consumir drogas, o si se inyecta hormonas o corticoides. Si usted utiliza drogas o medicamentos inyectables de cualquier tipo es vital que use siempre una aguja nueva y limpia.
El virus también se puede transmitir a través de la placenta de una madre a su bebé, o durante el parto o la lactancia, aunque esto es cada vez más raro gracias a mayores medidas preventivas y el uso de medicamentos para el VIH.
Otra manera de contraer el virus sería por una transfusión de sangre infectada, pero este riesgo hoy en día ha desaparecido, ya que la sangre donada pasa por muchas pruebas antes de poder ser utilizada.
El líquido preseminal es un fluido transparente que sale del pene antes de la eyaculación. Este ayuda a lubricar y a preparar el camino para el semen durante una relación sexual. El VIH también puede estar presente en el líquido preseminal, aunque la concentración del virus en este fluido suele ser menor que en el semen.
Actualmente ningún estudio ha determinado la cantidad exacta o mínima de líquido preseminal que cause una transmisión, ya que la transmisión depende de varios factores, no solo de la cantidad de líquido. Aunque el líquido preseminal puede contener VIH, el riesgo de transmisión a través de este fluido es menor en comparación con el semen. Esto se debe a su menor volumen y concentración viral. Sin embargo, no se puede descartar por completo la posibilidad de transmisión.
Si usted es portador del virus y no está en un programa de terapia antirretroviral (TAR), puede proteger a su pareja sexual utilizando un condón desde el principio hasta el final de cualquier actividad sexual.
Recuerde que cuanto más alta sea la carga viral, mayor será el riesgo de transmisión.
Tras más de cuatro décadas, con casi 40 millones de personas infectadas en el mundo en 2023 e incontables estudios realizados, la ciencia nos ha demostrado cuáles son las conductas de mayor riesgo de transmisión del VIH:
El sexo anal es, por todas las indicaciones, la conducta más riesgosa, seguida del sexo vaginal. Tener una infección de transmisión sexual aumenta el riesgo de adquirir el VIH ya que provoca lesiones en las membranas mucosas (capas delgadas que recubren partes del cuerpo que están en contacto con el exterior) de los genitales por donde el virus puede pasar a la sangre.
Además, una sola interacción de riesgo puede ser suficiente para adquirir el VIH, y cuantas más relaciones tiene con una persona que vive con VIH con carga viral detectable, mayores serán las probabilidades de contagio.
Practicar sexo oral, ya sea el cunnilingus o la felación (es decir, cuando una persona besa y lame la vulva o el pene de otra) no es tan arriesgado como el sexo anal o vaginal, pero no es del todo seguro.
Por ejemplo, si alguien que tiene VIH le eyacula en la boca y usted tiene alguna lesión en la boca, podría transmitirle el virus, aunque depende de varios factores como la carga viral o si la persona receptora no tiene heridas abiertas o lesiones. Por otro lado, si la persona positiva es la que está dando el sexo oral, no hay riesgo, ya que la saliva no porta el VIH. Sin embargo, algunas enfermedades de transmisión sexual como la sífilis o la gonorrea sí se transmiten fácilmente durante el sexo oral.
Entonces, si el VIH no se puede transmitir por la saliva, por lo tanto los besos en la boca (incluso prolongados y profundos) no presentan un peligro. El contacto de la vida cotidiana tampoco. No se puede transmitir por compartir cubiertos, sentarse en la misma taza de baño o darse besos y abrazos. El VIH no puede vivir en el aire ni en el agua, ni se puede transmitir por picaduras de mosquito. Tampoco hay probabilidad de transmisión por contacto con heces, orina, sudor o lágrimas de una persona infectada.
Saber cómo se transmite el virus es importante para protegerse y no entrar en pánico. La otra base de la prevención del VIH es conocer de qué maneras se puede minimizar el riesgo de transmisión. La más accesible y efectiva es el preservativo de látex, usado de manera correcta desde el principio hasta el final de la actividad sexual con cualquier persona de la que no sepa su estado respecto al VIH. Es importante usar solo lubricantes con base de agua. No utilice lubricantes de aceite, ya que estos pueden dañar el látex.
La terapia antirretroviral (TAR) es la herramienta más poderosa para la prevención. Cuando las personas que viven con VIH reciben TAR, pueden lograr tener una carga viral indetectable. Es decir, la cantidad de virus es tan pequeña que, por un lado, el virus ya no puede atacar al sistema inmunitario con tanta eficacia, retrasando indefinidamente la evolución hacia la etapa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Por otro lado, las probabilidades de contagiar a otros se reducen a prácticamente cero. Por ejemplo, un miembro de myHIVteam que vive con VIH y está en TAR compartió con su grupo de apoyo que su pareja y ella no usan protección por elección propia: “Después de cuatro años que llevamos juntos, ella es todavía negativa, porque yo sigo mi tratamiento médico a rajatabla.”
También hay medicamentos que se pueden tomar antes de una posible exposición al virus. Se conocen como profilaxis preexposición (PrEP, por sus siglas en inglés) y son muy efectivos para evitar la adquisición del virus. Lo mismo sucede con otro grupo de medicamentos llamado profilaxis posexposición o PEP (por sus siglas en inglés). Estos se toman solamente dentro de los tres siguientes días de la posible exposición al VIH, en caso de emergencia (como haber sido víctima de violencia sexual). Recuerde que estos medicamentos solamente los puede recibir bajo indicación médica y bajo ciertos criterios.
En myHIVteam, la red social para personas con VIH y sus seres queridos, más de 43,000 miembros se reúnen para hacer preguntas, darse consejos y compartir sus experiencias con otras personas que entienden cómo es vivir con VIH.
¿Tiene más dudas sobre los riesgos de transmisión del VIH? ¿No tiene muy claro cómo protegerse y proteger a los demás? Pregunte, infórmese y comparta sus experiencias, dudas y consejos en la página de Actividades.
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